viernes, 11 de octubre de 2013



Un marinero en busca de su sirena.

Consumí la mirada en la espuma del agua,
era serena, imperturbable y cálida. Ningún obstáculo consiguió frenarla...
Tan solo el tiempo y las -no- respuestas abatieron sus fuerzas. Se ahogaron las imagenes de buenos momentos, de lugares inolvidables y dibujos en el cielo con las dos manos. Se perdió la magia de los instantes eternos repletos de complicidad.
El adiós de una caricia, el dolor de la resignación.
Si, el tiempo acaba con todo...incluso con la ilusión y la esperanza de verte salir del mar.