miércoles, 6 de febrero de 2013

Corren las nubes por la senda conformada de bucles que respiro. Pedacitos de aquella estrella recojo con mis círculos que antes pasaban las horas muertas admirándola. Golpean en la ventana las lágrimas que yo no supe derramar. Irónica vida, recogemos lo que no damos, perdemos lo que guardamos y ganamos la experiencia que no empleamos. Y sigo intentando guardar esa lucecita que mis ante mis ojos relució tanto.

1 comentario:

Arantza G. dijo...

Noa ponemos un férrea coraza para que nada nos incomode, nada nos haga daño; luego, sufrimos lo que no hemos entregado en forma de lágrimas.
Besos, cielo.