sábado, 29 de septiembre de 2012

Jugar al escondite con las horas.
saltar el calendario y tachar días a mi antojo,
crear suspiros para abrazarlos,
y aguantar la tortura tras su marcha.

La cita de tus labios en la memoria no tiene excusa.
Soportar los pedazos de fotos,
las tardes sin las cuerdas del pasado,
el vacío que hago con que idolatro
y tanto odio.


Mañana veremos de nuevo el mundo para nosotros.
Tú blanco y yo gris.
Tú de noche, yo con luz.
Yo con las pocas ganas de vivir que puedo confesar,
tú, con tus alegrías fugaces.

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