jueves, 13 de enero de 2011

Privilegios y deberes.

Ahora ya ha terminado todo. Y esta sensación de liberación no sé cómo interpretarla. Tengo el mundo a mis pies, expectante de mi decisión, a la espera de mis labios; de mis ojos. Un “si” será el camino que tanto tiempo busqué, lo que trabajé tantos años, el “no” es desistir de todo, seguir entre la maleza agazapado a la espera de otra presa que pase despreocupada. Y aquí ante esta línea que separa el sol de la tierra, con el poder que me ha llegado; no sé que decidir…
Morir frustrada en la cama mientras otros te hablan, te visitan e intentan consolarte…y no puedo hacer ni un gesto para darles las gracias, ni gritar y maldecir esta mierda de lotería que me ha tocado. El único privilegio que aun tengo es poder parpadear cuando a las 5 de la tarde viene todos los días Juan con los dos vasos de agua. Y tengo ante mí la decisión de rechazar mi último privilegio, y ver como todos los días se repite la escena: me da de beber, me abraza y me cuenta sus días ante la frustración de su cara porque cree que no le escucho. Por el contrario tengo el derecho (¿y el deber?) de poder ejercer mi pestañeo a esa dichosa hora, terminar con todo, y entonces sí, se que conseguiré recuperar otro privilegio, derramare alguna que otra lágrima y saldré de esta cárcel.
Ya ha terminado todo.

*Para Ana Mª G.R. porque así me pidió que un día como hoy, hará dos años, me pidió que nunca olvidará el día de su liberación. Su hermano me dio este texto en un sobre con un cheque regalo de una tarta y una caja de pasteles para todos mis compañeros. El título del texto lo puse yo, el resto lo he transcrito tal cual me fue entregado.
Tranquila, seguimos luchando para intentar mejorar y/o curar la “ELA” (Esclerosis Lateral Amiotrófica)
Un abrazo, un pestañeo y mis lágrimas de hoy son para ti.

Julián

viernes, 7 de enero de 2011

Depresión

Cada día que pasa, estoy mas satisfecho, y alegre conmigo mismo, al ver que las personas confían en mi. Sobre todo personas que no te conocen y te cuentan sus penas. Sobre todo, porque muxas de ellas, son comunes a todos, y al contarlas, nos son penos penas...

Cuando el mundo se abre a tus pies
Cuando sientes ese quemazón en las venas
Cuando la lluvia no penetra tu piel
Y tu cuerpo te rechaza.

Cuando siento mas miedo que fuerza
Cuando te detienes y quieres andar,
Ries desconsoladamente y un angel te hace un guiño
Lloras dramáticamente, ni un demonio te mira.

¿Vale la pena?
No lo sé…
¿Hace bien a alguien?
Lo desconozco…
¿Es verdad?
Lo ignoro…
¿Entonces, para que seguir adelante?
¿Merece la pena vivir?

*texto para todas aquellas personas que han sufrido, sufren, o sufrirán una depresión.

Si el mundo se te abre, ábrete tu a él.
Si ardes por dentro, deja que el agua te cale hondo,
Te perfore de costado a costado y se mezcle con tus lágrimas.

Grita, grita hasta extasiarte,
Seguro que alguien te escucha y te da una mano.
Si, vale la pena. Estoy seguro. Porque verás que hay más personas en la misma situación, y si no, ayúdalas, te ayudarás a ti mismo haciendo bien a otros.
El consuelo es la mejor de las medicinas desde que existe la humanidad. Ejercerlo es la mayor virtud humana, ayudar al de al lado, el mejor remedio para las propias penas, y la mejor satisfacción para el alma.
SI. Es verdad, el campo está sembrado de espinas, ponte guantes, córtalas, y haz de él un jardín de rosas.
Pincharse es lo habitual, luchar para que florezcan lo duro, la grandeza de que salga tan solo una rosa, el mayor éxito que podemos lograr. Una a una, lo conseguiremos.

Lucha, pararse al ver como mueren muchas, es tan solo ver el ocaso de nuestra vida.

Un abrazoz