sábado, 31 de octubre de 2009

Se Busca

Se requiere ayuda médica, técnica, o de cualquier naturaleza, pero de carácter urgente.

Firmado: Un corazón asfixiado, malherido, moribundo, Ah! y tal vez loco, pues sigue sonriendo…

Cansado de mentiras e ilusiones,

Oscuro, fundido, sin luz,

Rastrea signos de vida tras la sangre derramada

Angustiado al no hallar mas que algo

Zarrapastroso, destrozado

Obtuso y sin claridad.

No llames, por favor, sino cumples los requisitos:

Arriesgarse a sensaciones de todo tipo que no te dejarán indiferente.

Morir de carcajadas descontroladas y dolores de tripa.

Oler la pintura de mis dedos dibujándote el mar

Respirar el aroma de mis caricias, la vida con cada ola,

respirar, respirar…

Amar, amar, sentir el universo entre nuestras manos… llegar a los confines de la razón, y negar al océano, al mar, para poderte Amar……

lunes, 19 de octubre de 2009

Guarida de Penas VII

Hola a todos/as !!! Vamos con varias cositas... Premios que me han llegado:
Eleanor Rigby (http://mujerconojosdeayer.blogspot.com/): Me ha otorgado con el Premio Beatle !!! Muxas gracias Eleanor, es genial ;). bezizzzzz
Vangelisa (httpvangelisadeseos.blogspot.com) me otorga con los siguientes premios. Premio blog magico, premio caballero oscuro y premio Morganville. Muxas gracias niña! Arantza (http://arantzag.blogspot.com) me otorga con otro premio al blog magico. MUXAS graciasss ;) Bueno, ahora ya sí... aquí esta la séptima y última entrega de la Guarida de Penas. Aquí os dejo los enlaces de las 6 entregas previas que junto con esta de hoy, conforman la saga.

Guarida de Penas

Bueno, como ya os habreís dado cuenta, todas tienen algo de relación, y esta VII entrega no podía ser menos, y por lo tanto, hay cosinas, que si habeis leido las entregas previas podreís entender. Bueno, dicho todo esto, dejo de enrollarme. Gracias a todos. Espero que os guste. Un eterno abrazoz, siempre, Julián Nailes. Para Siempre:

“Nada dura eternamente” me dices al oído,

suavizas mi eléctrico frenesí,

callas mis ansias de morir en tu lecho,

así evitas que ponga en juicio tu sentencia.

Más me vale volver a morir que seguir creyéndote. Toda la vida haciendo gala de tu creencia. Viví acariciando cada bucle de aire respirado, llené tu tez todos los días con mi pasión de colofón, con mis ojos repletos de vientos embravecidos removiendo tus cabellos, con mi corazón en el puño aplastado por ese titán avisándome del mal augurio: “Nada dura para siempre.”

Uno nunca sabe lo que le espera

Y luché por todo en lo creía

Hasta el último aliento,

hasta el último día.

Aprendí a tocar las cuerdas que hacían de mi guión un drama. Compuse versos tristes alternos con alegres. Añadí énfasis a los felices. Aprendí a cantar dichas, amores y sonrisas en medio de aquella plaza, con aquella tormenta veraniega calando el abismo de mi ser. Y llorando como el niño que descubre la verdad, decidí hacer caso omiso de todo lo aprendido. Dejarme llevar por mis fantasías de rapaz. Cantar y entonar siempre esa canción que te hace bella, eterna en mi memoria.

Con el temor de un final.

Injusto, sembrado e impuesto por la vida.

Mi savia continuó, como dijeron los sabios,

con muchas noches amargas,

y pocos días de dulce caramelo.

Ay! Esta melancolía…

Desde este infierno aun te recuerdo, aun te amo a pesar de haberlo negado 6 veces. Me arrepiento de todas y cada una de las ocasiones que afirme “quererte solo ahora”, tan solo por si la luna decidía esconderse en ese momento y dejar de iluminarnos. Me convencí de un final, anduve conforme a él, y no quise aceptarlo. Lo evite a toda costa, no quería sufrir, ahora…sufro desde hace años…

Tal vez nada dure para siempre.

Aunque ahora, lo dudo y veo todo eterno.

En el fondo gracias a ese creer,

exprimí intensamente todo:

las noche contigo en mi pecho,

la copa de vino recorriendo mis venas

el baile de nuestros cuerpos en la arena,

la melodía del mar, la caricia del viento,

la sonrisa de mi alma con tu besos

mi núcleo repleto de eso que algunos llaman

amor.

Giro el universo para escondernos de nuestros temores, nos arropó, nos mimó más que una madre a su pequeño. A cambio tú le regalaste otro nombre. Mi alma me relató un cuento acerca del amor, de princesitas y de estrellas donde al final todo sale bien. Para consolarme. Incapaz de engañarme decidí embaucar a mi mano, a mi pluma, y al folio para poder escribir de nuevo versos y genialidades de la vida. Para hacerme amigo del olvido, enemigo de mi corazón y repudiarle sus estúpidas creencias sobre la eternidad:

“¿No te das cuenta que nada dura para siempre?

¿Por qué no me dejas amar de nuevo?”

Pero de tan pillo quise pecar, que el diablo al final por su vejez tuvo que enseñarme que no puedo amar a otra, mientras siga amándote y lo niegue.

“Porque si no te equivocas de vez en cuando, es porque no te arriesgas y por lo tanto nunca ganas. ¿Estas dispuesto a pagar el precio de no conseguir una victoria?”

Seis intentos erré

y aun no entendí su piel

hasta se ríe de mi cada vez

que persigo cual ignorante,

su sencilla eternidad.

Temiendo inocente

que todo tiene final.

Y aprendí los secretos de la vida superando sus obstáculos. Conocí mi propia fuerza tras reflejos y silencios, entre desvaríos, sinrazones y un folio manchado de mi sangre donde mis entrañas plasmaron su firma más intensa y desesperada: “Te extraño”

"Andábamos sin buscarnos pero sabiendo

que andábamos para encontrarnos"

(J.Cortazar)

Llegó la hora de nuestro encuentro. No apareciste. Sin saber exactamente que sentir; la melancolía se apoderó de mí al rondar por mi cabeza esa idea de que dicho encuentro tan solo era un espejismo más de mi frustrada teoría del amor. Metí la mano en el bolsillo y saqué aquel papel arrugado con siete acordes escritos, que siempre llevabas en el bolso para sonreír cuando no estuviera a tu lado.

Era día siete, mes siete, del dos mil siete. Estaba en el número siete de la calle que nos unió e irónicamente...¿quién me iba a decir que también iba a ser el lugar de un adiós? Rasgué una a una cada nota. "No puede ser, no puede ser" me decía en mi fuero interno mientras tus palabras venían a mi cabeza de nuevo.

Crucé esa línea que delimita el amor del odio. Esa soledad torcida y repleta de siniestros, de dudas. Ese espacio deshabitado con pijama a rayas, una blanca, una negra, otra blanca… Y las deshojé como pétalos de una flor con la incertidumbre del “¿que dirá la última?”… un ruido, un grito ahogado…entonces, cerré los ojos.

Ya solo recuerdo que te sentí abrazándome, y que soñé que decías quererme. Cuando pude abrirlos de nuevo, solo vi la matrícula del coche, y aunque no pude moverme me revolví por dentro al creer que me gastaban una broma de mal gusto: “2007 SVF”

Mi presencia infinita

mi ausencia eterna,

mis lágrimas escritas,

en la pared de los sueños

donde todo es eterno

y nada pierde esencia.

Vivo en la trastienda de mi existencia, porqué mi tozudez gano a las creencias sin sentido. Nadie me otorgó siete vidas, así que decidí robar una, y mantenerme a la espera.

Esperé una paz no encontrada.

Esperé que el dolor marchara, aún permanece.

Un amor frustrado me persigue.

Una calma al desasosiego de mi cuerpo

que no he hallado,

aun no lo aprendo.

que el amor si es eterno.

Aquí y ahora, por fin lo entiendo. Pagué con mi vida la lección, para el crédito me avaló la muerte. Ahora me doy cuenta, de que el amor es para siempre. Siempre estaré ahí abrazándote el corazón, dándote toda mi pasión para poder seguir viviendo, todas mis fuerzas para saltar cada grieta del camino. Y el día que ya no puedas, que tu cuerpo fatigado diga adiós. Entonces, tan solo me quedará darte la mano, abrazarte de nuevo, y abrir esa caja donde guardé mi corazón durante generaciones. Todo, para decirte que por una vez, me alegro que te hayas equivocado: existen cosas que son eternas, para siempre, una es el amor.

"El amor hace que la realidad sea mejor que los sueños"

Julián Nailes.

Video-relato:

domingo, 11 de octubre de 2009

COSAS BUENAS

Bueno, ya tengo por fin! preparada la ultima entrega de la Guarida de Penas, (los medios tecnicos ya me funcionan correctamente jejeje) sin falta, esta semana, el sabado, saldrá a la luz. Mientras, un cuentecillo. Abrazozz y bezzozzzz

COSAS BUENAS.

Lian, era un tío siempre especial, como cualquier persona a su modo de ver. Pues todos tenemos nuestras manías y particularidades.

En su caso, a parte de ser duro de mollera, y hombre tenaz e incansable. Tenía un grave defecto: creía demasiado en los demás y en la justicia moral entre las personas.

No confiaba en esa justicia de letrados, jueces, papeleos y trámites burocráticos. Más bien en esa mujer de ojos vendados, que no mira a nadie en particular, sino a todos en general, y se basa en la buena fe de las personas, en las buenas maneras, y en los grandes principios éticos y morales que siempre por fortuna han movido el universo. En unos tiempos mas, y en tiempos de flaquezas, un poco menos.

Lian tenía pocos amigos. Siempre que alguien le preguntaba el motivo, él decía lo siguiente:

“Las personas que dicen ser mis amigos y quererme, me quieren solo a su manera, me critican porque no hago lo que ellos creen que debo hacer, y no hago lo que ellos quieren que haga. Pero nunca se han preocupado en saber lo que yo deseo hacer, el porque lo hago, y ni se han molestado en ver, si tal como soy, si las cosas que realizo y que muestran como soy, son buenas, si llevan amor, o si ayudan a alguien. Las personas que me quieren de verdad, no me juzgan por elegir mi vida, no intentan que haga lo que ellos quieren y no han podido. Simplemente me aman, me aceptan, como yo a ellos. No le digo a un amigo que deje de tomar drogas porque a mi no me gusten, sino porque pueda hacerle mal. Esto es aplicable a todo en la vida.”

Nuestro querido por muchos, y odiado por más. Siempre que conocía a una persona, le ponía a prueba, le exigía, sin la otra persona saberlo, dos cosas: Respeto y sinceridad.

A priori, estas dos cosas parecían muy sencillas. Muy básicas, pero muy profundas y serias. Nadie puede ser sincero, si antes no se sincera con su alma. Si no se acepta a uno mismo. Si no se respeta, ¿como va a respetar a los demás, a las demás cosas?. Si te mientes a ti, ¿Cómo puedes afirmar decir la verdad a otros?

Hombrecillo de principios fuertes e inamovibles, incapaz de ver una injusticia sin levantarse de la silla, incapaz de cerrar los ojos ante el abuso del fuerte sobre el débil o viceversa, abanderado de causas justas, ideales, utópicas. Un idealista empedernido, no aceptado por muchos, criticado casi a diario, pero con una amiga incondicional que cada noche le abrazaba, le daba una palmadita en la espalda y le decía “sigue así”. Era la satisfacción de intentar ser justo y bueno, la conciencia le permitía un sueño profundo.

--Y si no le gusto a alguien, ¿que más da? Si a alguien le parece que soy un “quejica empedernido de todo lo que esta mal” es porque a ese alguien, aun no le ha pasado nada y no se ve afectado. Pero cuando le ocurra algo, entonces se dará cuenta de lo necesarias que son esas personas quejicas que luchan por mejorar y ayudar a los demás.

Habrá quienes puedan seguir adelante gracias a que otros luchan por ellos. Yo, podré seguir adelante cuando otro me defienda y ayude. La vida es tan sencilla…si todos nos preocupáramos de que el que esta a nuestro lado estuviera bien. El mundo sería la ostia, por eso lucho yo cada día--

Sus condiciones eran básicas: respeto y sinceridad. Con todo lo que estos dos grandísimos términos acarrean. Nunca hizo una excepción. Pero claro, ya sabemos estimados amigos, que siempre hay alguna, para todo existe una excepción que confirma la regla, en este caso nuestros principios.

Nuestro querido Lian, un mes antes de morir. Redacto esta carta:

Querida, estimada y amada mía.

Seguramente estarás sentada en el suelo de nuestro parque, seguramente tendrás de la mano mi pulsera que jamás que me quite de la muñeca desde que mi madre me regalo. Seguramente estarás sintiendo mi abrazo, pues te estoy abrazando, lo sabes, siempre te estaré abrazando el corazón.

La última vez que te vi, fue un día terriblemente hermoso, diría que jamás había conocido un día con tanta belleza. Espiritual con los sentimientos que tuve en cada recuerdo de tu sonrisa mientras cogía la amapola que te regalé. Física con el abrazo tan profundo y sentido al vernos. Belleza mágica con ese beso húmedo que jamás dejo que mi boca se secara. Recuerdo como pediste tu copa de vino tinto, con ese gesto delicado al camarero que ya nos conocía. Yo me limité a decir que si, cuando me pregunto si iba a tomar lo de siempre, mi jacks Daniel con coca-cola (“para emborrachar las penas”)

Hablamos, reímos, y lloré cuando por casualidades de esta vida - y nunca creí en las casualidades- salió el tema, hablamos sobre el asunto, y descubrí que me engañaste. Ahora tal vez pienso, que es el destino el que nos coloca las casualidades en medio del camino, para ayudarnos a darnos cuenta de las cosas. Por fortuna para ti, supe mantener mi cara de póker y encajar aquel derechazo como si fuera una caricia, eso sí, créeme que aunque lo disimulara, me dolió el alma, sentí como penetrabas mi costado con una daga traicionera y encima lo que más me hirió de muerte, fue que allí estabas tú contándolo con una sonrisa fatal en la boca, creyendo que yo te creía.

El resto, lo sabes de sobra, te mandé un e-mail cifrado y difícil de comprender:

“Gracias por haberme abierto los ojos, gracias por mostrarme que es muy difícil poder confiar en alguien, aun así yo seguiré mi búsqueda. Gracias por creerme tan tan estúpido. Aprendí que tener sabiduría no te hace sabio, sí el saber emplearla. Gracias por haberme roto el corazón, he aprendido a realizar puzzles. Gracias porque a pesar de todo, me has enseñado que mi utopía de ser feliz, es posible. Lo fui contigo durante un tiempo. Gracias por que me has enseñado a poder mostrar mi desprecio a quien más amo, y sin tener que estar enfrente para evitar que veas mi compungido corazón y ver tu sonrisa satisfecha ante mi sufrimiento. Gracias, porque ahora sé lo que es decir: ADIÓS.”

Ahora, tras unos años, y haber aprendido más de la vida, haré mi primera excepción. Más que nada, porque nací en la belleza, y he de morir en la hermosura, y me veo obligado a aceptar una premisa: aún te quiero. Siempre te he querido. Y el amor aunque no sea justo, sincero o correspondido en muchas ocasiones, es eterno. Me ha llevado toda la vida aceptarlo. Y ahora antes de irme deseba compartir contigo mi excepción. Pues siempre he sabido alguna cosa buena: amar, ser justo, ser sincero. Ahora sé otra cosa buena más: sé perdonar.

Deseo que tú también lo aprendas.

Un abrazo eterno, Lian.

Agradecer a Lidia, el premio con el que me ha otorgado, muxas gracias lidia! (www.deloquenosehabla.blogspot.com)

viernes, 9 de octubre de 2009

Vacíos tras la Fachada.

Vacíos tras la fachada

Una copa vacía,

una sonrisa forzada

un día incompleto

una farsa que no sabe a nada.

Clavo notas en la pared

de tristezas dulces,

de caramelos amargos,

de condimentos banales

de ilusiones que no saben

si no te tengo a mi lado.

Mis sueños en una botella

llena de aguardiente

me calma, me envenena,

mi antídoto

solo es la muerte.

Sin ti no soy nada,

ni el eco de las palabras,

ni las sinfonías de esperanza,

ni las sonrisas malgastadas,

ni las fresas con nata

que en mi boca,

ya no saben a nada.

Nado entre los vacíos

huecos de esta piel.

Mis manos cosen los hilos

de un abrigo roto, y,

mis ojos se inundan de estrellas,

vaciando la copa de lo que fue.

Y se lo que soy, lo que he llegado a ser,

me olvido de lo que fui, lo que creí que era.

Los sueños se cumplen y mueren.

Y todo ahora esta bien, es decir

creo, que no esta del todo mal.

Cierro los ojos, nada es real,

nada me preocupa.

Porque sin ti soy la nada mentirosa

que todo inunda, que todo destroza.

Nada en mi universo, nada en mi lágrima,

Nada que quiera llenarme

Ya nada me llena como antes.

Un abrazoz!

Julián Nailes

martes, 6 de octubre de 2009

Ybris

Se que me leeras, lo sé amigo. Solo deseo saber que estas bien :) yo y todos los que te queremos y apreciamos. Como no podemos dejar comentarios en tu blog. Aki te dejo un post xa vos solito. Un enorme abrazo y comunicate anda. Un enorme y eterno abrazozzzzz Julian