lunes, 20 de abril de 2009

Gracias a todos/as

Hola a todas y todos :) Bueno, aunque ahora ando muy muy liado. Esta semana subire videos, audios y fotos del recital del miercoles. El cual, siento deciros a todos los no asistentes ... fue la LECHE !!!! jijijijiji xDDDD El bar estaba muyyyy lleno, y no precisamente de amigos/as. Cosa la cual, me alegra, pues acudieron personas que les gusto y se quedaron ;) Tambien deciros a todas/os los que me habeis mostrado vuestro apoyo, que mil gracias. De verdad. os tuve a todas/os en mi mente presente. Un abrazo enorme & bezozzz J. Nailes

lunes, 6 de abril de 2009

Guarida de Penas VI y RECITAL

Muy buenas a todos/as de new !!! Bueno... mientras se acerca la fecha del recital... aqui os dejo con la VI y penúltima entrega de la Guarida de Penas... espero que os guste ;) El video-relato como siempre es con mis fotos, y tb algunas de nuestro amigo "Google" jejeje. A la voz, xa no variar y aburriros más aún...pues yo :) Espero q os guste :) un abrazo enorme :) Guarida de Penas VI-Acordes de una Vida: video Aquí os dejo el texto :)

Me marché un domingo,

y para colmo no me despedí.

Nada sabes hace años.

Ahora lo sabes y

te hace aun mas daño.

Estas tardes de domingo

que antaño eran felices,

quiebran surcos en tu rostro,

abren cicatrices.

Nunca aprendí como apagar las velas. Y no quiero. Ya sabes, siempre prefiero encenderlas. Aunque sean de cumpleaños y esa bendita memoria me arrastre de nuevo a la realidad: hoy domingo cumplo uno más, o uno menos, según sea tu mirada del tiempo.

Aun suena la música

embelesando mis sentidos.

No olvides los acordes

de una vida, que no vale

siete notas,

sin tus manos que las tocan…

Desde aquel día y aquella decisión no tuve ninguna duda. Mi vida no volvería a tener más de seis días. Desterré de mi lista semanal al numero siete. Seis días ni uno más. Y me muevo entre seises como cuerdas que mueven mi vida, mis canciones. No entraran en mi agenda más cafés con nicotina en esas tardes, los juegos de mesa y sus piezas intentando escapar de los tableros, los alfileres que inervan penas, las felicitaciones los días siete. Porque mi goma no acepta correcciones ni marcha atrás. Porque en mi agenda no existirán los domingos, en esos tiempos, me mantendré al margen de las horas, estaré de vacaciones…

Mi guitarra no suena igual.

Desentona en cada cuerda.

La rompiste sin mesura

por no medir tus fuerzas.

Y ahora que conozco

siete acordes de tu piel

te callas y averiguo

no soy más que otro nombre

escrito en tu papel…

Mucho me querías, fanfarroneabas de ello. La canción ya lo entona y su letra lo susurra…”que poco valen las palabras...UUuuuhhh”. Esta vez no miraré fotos de felicidad pasada. Ya aprendí cuando mi alma fue tu esclava, mis ojos tu vestido, y mi amor la espada, que terminó en mi pecho hundida.

Eres de una raza superviviente que nunca desaparece y como tal extingues amores, avivas pasiones y tachas más nombres. Seguirás con tus domingos de mareadas, de amores de sábado noche. Seguirás tu vida como nada. Porque nada fue lo que hallé en tus labios. Vendes tu vacío disfrazado a los demás. Pobre ilusa, no te das cuenta. Llegará el tiempo que seas compradora de tu producto. Tú también serás estafada.

“Vaciaste lo que no estaba lleno, derramaste mi sangre de tu copa rebosante, juraste no ser portadora…de una daga que ocultas bajo la ropa.”

Hace un segundo miré mi vida desde fuera como lo haría un extraño. Era día siete, domingo, y otro año más se tachaba bajo mi piel. Ví un reflejo brillante, algo empañado en el espejo de aquel escaparate, el número siete de la calle que nos unió. El número siete que marcaste en mis nervios a son de “si mayor”… siete, los mismos años, días y meses que restaban para un adiós…

Mi ser fueron tus notas. Tus acordes la felicidad que nos unía. Tres, los tres más básicos: “Mi, Re y La mayores”. Y ahí estaba su grandeza, siendo los más simples, conseguían canciones sencillamente bellas. Genialmente compuestas. Nuestros cuerpos bailaban al ritmo del “blues” crepuscular a través de tu pupila, de la mía y de tus besos entre almohadas.

Hace dos segundos, dijiste mi nombre siete veces en tu última composición---la primera de las dramáticas en “la mayor”, la última de tus mentiras con siete notas---y mi suerte cambió.

Lloras amargamente. Las letras de tu vida dejan de sonar; se desvanecen. No volverás a tener siete notas con las que hacer más canciones embaucadoras, te faltará el acorde principal para mover tus dedos ágiles entre más corazones.

Ahora, por primera vez llegas tarde. Gritas en mi silencio. Tus palabras hacen ecos entre los edificios y las calles que nos vieron sonriendo…ves que no saldrá más veces el sol en tus domingos. No existirán para ti esas tardes de promesas aguadas en cafés, ni canciones de orgullo por corazones partidos esfumados con cada una de tus caladas. Tus piezas empiezas a mover sin rumbo, se caen esta vez, más de verde que maduro.

Es la única ocasión que me abrazas de verdad. Me dices que lo sientes, que me quieres con tu alma traicionera que ante mí, ahora, confiesa sus pecados. Pero no siento nada, no hay dolor, no hay rencor, ni resentimiento. Te siento a ti, queriéndome como nunca me quisiste en vida.

Esa vida que me diste siete veces cada día, ahora termina atropellada, malgastada y moribunda…

Ahora que muero y marcho, no te odio, ni te olvido. Tuviste aquella nota, os fusionasteis y no la apreciaste.

Antes de cerrar los ojos, arrancaré la última hoja de tu libreta de instrucciones, la que llevas en el bolso. Donde un anotaste como hacerme feliz con tres acordes. Te robaré tu nota más sencilla y la quemaré. Tus acordes quedarán vacíos. No me olvidarás. Tus domingos serán míos para siempre.

Una vida sin domingos

sin descansos ni almohadas.

Horas que no pasan

un tormento que te acecha.

Un abrazo enorme.

Y de recordatorio.... el cartelito del recital :)

Julián Nailes.