jueves, 27 de noviembre de 2008

Sombras; solo son sombras…

(Dibujo de "me" de una vista desde lo alto de la catedral)

“A quién se le ocurrirán ideas tan maravillosas” pensaba en su fuero interno David aquella tarde-noche de octubre. Con dos grados bajo cero, oscuridad plena salvo por las farolas medio-rotas del paseo San Vicente, y una brisa “acogedora” que hacían maldecir una y otra vez la decisión tomada una hora antes…”bajaré andando, así hago ejercicio, que hace mucho que no me muevo de la silla de la oficina”

Papá iba a ver orgulloso a su hijo. Jonatan correría la carrera más importante de lo que iba de campeonato, era la final provincial de los 1.500 metros. ¿Lugar? Complejo polideportivo “Salas bajas”, ¿hora? las 8 de la tarde.

“Sombras, solo son sombras

Con las hojas del atardecer…

Meciéndose entre brisas

Marchándose después…”

“Mamá, mamáaa!!! ¿Qué se mueve en la calle?”

“Tranquilo hijo, solo son las sombras de la calle, probablemente las hojas de los árboles…”

“¿Estas segura que no son los hombres malos?”

“Sí hijo, sí”

“Vale mamá, pero quédate a mi lado, hasta que me duerma”

“Si Jonatan, duerme…”

Había sido una semana dura, estamos en crisis, y David cada día veía al jefe más preocupado. Ya no estaba tan seguro de que le fueran a dar el ascenso que le prometieron por su brillante trabajo en el diseño del puente. Estaría satisfecho si a finales de año conservara su trabajo de toda la vida.

“Tranquilo!!! deja ya de gritar sino despertaras a los vecinos. Estoy a tu lado, abrazándote y nunca me separare de ti”

“vale mamá, pero, nunca es nunca ¿eh?”

“Nunca, es que siempre te abrazaré, incluso cuando no estemos aquí juntos, siempre estaré abrazándote el corazón”

“joooo mama, y ¿cómo harás eso?”

“Pues como las sombras que nos siguen a todos lados hijo.”

“¿Y cuando las sombras se marchen?”

“Las sombras nunca se marchan, siempre están ahí, sombras son, su camino han de seguir hasta que encuentren un lugar adecuado, un sitio tranquilo”

Ya pasaban 2 meses desde el último achuchón que le dio a Jonatan, y quería que esta vez fuese especial, no estarían en casa donde discutir con Eva, que les espía continuamente y no les permite hacer casi nada al encontrar siempre cualquier excusa para recordar a su ex-marido; lo despreciable que es, y así calmar sus ansias de venganza y de orgullo herido.

Jonatan le recordó a mamá que fumar es malísimo, mientras Eva hacia caso omiso de las “bobadas” de su hijo y que encima le recordaban a su ex-marido: hombre anti-tabaco y anti-drogas, eso sí después de su época “hippie” de los setenta.

¿Señora tiene un “piti” para darme? Ya que algo de dinero no me dará para pasar la noche en una pensión.

Se trataba de una chica veinte-añera, con cresta color morado y un aro a modo de toro en la nariz.

Mira chica, deja al chulo de tu novio, autor de los morados en tu cuello y llama a la policía, así no tendrás que pedir por él. Podrás buscarte un trabajo. Y si tienes “mono” vete a la Cruz Roja a que te den la metadona. No es culpa mía lo que te pasa.

Dicen que las desgracias vienen solas, se nota que a Ud aún no le llegó ninguna hija de puta…

¿¡¡¡Mamá, mamá!!! Quienes eran esos dos?

Unos yonquis hijo, personas que realmente no tienen la culpa de vivir en una sociedad desigual.

¿Entonces porque no les ayudas mama?

Venga “Joni” date prisa que aún tienes que calentar, sino te lesionaras.

“¡venga hijo, arriba! que el día apremia y hay muchas cosas que hacer”

“vale mama, pero tengo frío en los pies…”

“Joni; o te das prisa, o nos cerrarán el super. Ponte los calcetines y las botas de una vez”

“Jo, pues vale, pero no te enfades mami...es que me da miedo volver a la calle, ¿y si están los hombres malos?”

“Esos indeseables solo son sombras del pasado hijo, intenta dejar que se marchen, o volverán a tu cabeza miles de veces a lo largo de la vida, pues las sombras; sombras son...”

“Mamá, papá decía que no le daba miedo morir, ¿porque tengo tanto miedo?”

“Hijo, morir, no es malo. Es ley de vida. Todos moriremos. Lo cruel puede ser la forma, el momento, las angustias que nos acompañan, las cosas inacabadas que dejaremos…”

“Mama no quiero que nos hagan daño”

“Joni, tienes que dejar de pensar esas cosas, tu padre nos protege, recuérdalo siempre”

Fue una buena decisión no llevar a su acompañante, Eva le habría mirado inquisitivamente. A pesar de que le amaba con locura, Eva jamás le perdonaría el abandono por una insensata universitaria de pechos aún erguidos y que hicieran todo lo que hacían, pues claro, la joven solo tenia que estudiar, Eva trabajar y cuidar de su hijo…

A pesar de la noche heladora, David iba entrando en calor, gracias al cigarrillo cubano que le trajo un compañero de la oficina, y al que no pudo resistirse, a pesar de llevar 8 años sin fumar. También le ardía por dentro su deseo de ver a Jonatan cuando le diera el regalo, ¡iba a ser genial!

Joni, se puso las zapatillas de tacos, los guantes en las manos y el gorro que su madre le regaló para entrenar, pero solo para entrenar. Joni no lo usaba cuando corría, pues le restaba velocidad…empezó a calentar y a realizar estiramientos, y al instante escuchó las sirenas de una ambulancia, algo le estremeció por dentro. Por una milésima de segundo pensó que algún compañero se había hecho daño “ojala sea el imbécil de Tomás” se dijo a sus adentros. Lo tendría merecido por ponerle la zancadilla todos los días en el patio del colegio. Pero paso de largo, la furgoneta azul-blanca con luces y estruendosos sonidos no se detuvo en salas bajas. “Que pena…así no habría tenido rival, pero en fin, el sabor de la victoria será mejor” y Joni siguió calentando.

¿Estás bien? – interrogó David a aquella chica tirada en el suelo.

“Dame eso que llevas en el brazo, el cigarro que estas fumando y la cartera sino quieres que te raje entero y me coma tus tripas.” – le espetó una voz entrecortada por detrás.

David sentía algo puntiagudo y largo que se marcaba sobre su espalda a través de la cazadora y su camisa.

“Vale, vale tío, pero déjame que me lleve la caja, es un regalo para mi hijo”- gritó aterrorizado, notó que le costaba articular palabra, gotas de sudor resbalaban por su frente.

“Mira guaperas, tú hoy dormirás en casa calentito mientras nosotros nos morimos de frío y daremos gracias si nos llevamos algo a la boca. Ya le comprarás otra cosa a tu hijo. No te lo digo más veces, o sacas despacio la cartera y sueltas la puta caja o te rajo.”

David notaba la voz queda y temblorosa del sujeto detrás de él. Pensó que sería una insensatez hacer cualquier intento de zafarse, y soltó la caja y lentamente le dio la cartera a la chica que hacia un instante estaba en el suelo.

“Adiós gilipollas” la chica y el sujeto salieron corriendo. David sintió un gran alivio, y un relámpago de calor invadió su cuerpo. De repente se puso de rodillas sobre la acera de la gran cuesta de los hospitales, cerró los ojos, se desplomó.

Todo estaba preparado, los participantes en sus puestos, Joni miró a su madre, que le lanzó un beso y en sus labios leía el “animo campeón” pero faltaba alguien allí animándole…Había gritos ensordecedores, megáfonos y banderitas de diferentes lugares. Entonces comprendió el significado de “soledad”

Sonó el disparo…Joni se lanzo fugaz como una flecha hacia su meta…

Sonó también el móvil de Eva…llegaron al hospital, después a la comisaría para ver a los sospechosos denunciados por un viandante y detenidos pocas horas después.

Petrificada, Eva recordó aquellas palabras al ver a los sospechosos…”las desgracias nunca vienen solas”…

Hace un mes que David no pudo entregar las preciadas zapatillas firmadas por Fermín Cacho a Jonatan. El hematoma subdural agudo no le permitió disfrutar ver los ojos grandes como platos de Joni con las herramientas de su ídolo. Ni tampoco abrazarle por ser campeón provincial. Aunque eso sí. “Siempre estará abrazándole el corazón.”

Julián.

5 comentarios:

irene dijo...

Esto es todavía más melancólico y triste que lo mío, aunque de vez en cuando se atisba un poquito de ternura.
La vida es como es, está hecha de sombras... y de luces.
Esperemos que si vienen desgracias, mejor que no, vengan solas.
Un abrazo, Julián.

July dijo...

Gracias Irene :)

:) un abrazoooo

Seguimos hablando
:)

Anónimo dijo...

Espero que nunca veais esas sombras, son muy dificiles de llevar y mucho mas con el recuerdo de quienes fueron
Gracias
Yo
ahhh, que mas da que ponga un nombre? "Yo" no te parece nombre?

ybris dijo...

La vida a veces es terrible. Sobre todo desde el recuerdo impotente y desvalido de un niño.
Otras veces es amable.
Otro día nos cuentas su alegría tan hermosamente como nos has contado su tristeza.


Un abrazo.

July dijo...

Gracias Ybris, y gracias "yo".

Lo del nombre querido "yo", solo era por referirme a ti de alguna forma, si deseas que te denomine "yo" asi lo haré con mucho gusto, si asi es tu deseo ;)

Un placer que me leais. Gracias.