viernes, 21 de noviembre de 2008

Felicidad vs Miedo vs Realidad

Ester nunca rompió un plato, y no porque no fregara nunca. Jamás se acerco a otro hombre, porque le daban asco. No hubo ninguna ocasión en la que deseara nada, porque era feliz “a su modo” pero era feliz. No tuvo una muñeca que vestir, pues no le gustaban las muñecas. Le recordaban al resto de mujeres sonrientes y felices. Ni un dibujo que colorear o un “Hola” que leer, pues odiaba leer noticias del mundo exterior que solo cuentan mentiras (según afirmaba ella)
Por el contrario; le encantaba limpiar su casita; de paredes blanco-oscurecidas, sus jarrones llenos de nostalgias y heridas, lavar sus ropas y sábanas, tintadas de vez en cuando con algún atisbo de tintura roja que no se olvida…

Cada mañana se levantaba orgullosa porque durante la noche, había conseguido dormir en paz, a pesar de su terrible dolor de espalda, del incomodo malestar en el cuello y cara (por la maldita almohada…) y de tener que coger la muleta para apoyar el pié derecho malherido (“maldita esquina de la puerta” se recordaba cada día…)

Dejó de ir al trabajo, pues no merecía la pena. Sus compañeras se reían de ella, la criticaban y enfadaban ante sus perplejos ojos… (“solo tienen envidia”)… Desayuno, limpiar, ir al baño, hacer la comida, atender a sus 2 maravillosos hijos y meterse en la cama por la angustiosa fatiga física, tener frío en las entrañas…LLega la hora de la comida y de nuevo el lamentable sentimiento de culpa, ella no quería, y otra vez los latigazos de dolor por su cuerpo. De repente…abría los ojos, con dolor de cabeza; “ya esta, ya paso” se levantaba del suelo, y volvía a sus “entretenidas” tareas, hasta la hora de la cena…

Día a día, Ester se convencía más y más de lo increíblemente feliz que era, de lo afortunada que debía sentirse por tener a alguien que solo deseaba y actuaba por el bien de Ella… Ester, murió con tan solo 28 años. Eso sí, “feliz” porque ÉL; solo buscaba lo mejor para ella, su bienestar, su “felicidad”. Y al final lo consiguió, la última patada en la cabeza consiguió cerrar los ojos de Ester para siempre. Ella entonces sonrió. Fue una sonrisa con mueca torcida, pues Él seguiría vivo, pero esta vez, para hacer “feliz” a otras…

Julián.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

lo pero de todo es que las mujeres como ester no sean capaces de denunciar a esos hijos de puta (perdon por el taco)
gracias
yo

Arya dijo...

lamentablemente hay personas que no saben de autoestima...
y hombres que no saben de ser hombres.

Hola : )

July dijo...

Gracias Arya :)

ybris dijo...

Bien narrado desde la perspectiva de quien habla resignándose a quien lee con rabia esa resignación.
El resultado es la denuncia. Una doble renuncia a ciertas aceptaciones disfrazadas de felicidad que son nada más la máscara del miedo.

Uno mi denuncia a la tuya.

Un abrazo.

July dijo...

Gracias Ybris ;)

Anónimo dijo...

porq para todo el mundo hay gracias menos para mi???

July dijo...

Hola anonimo, pues muy sencillo, porque no me di cuenta, nada más. Gracias a tí también ;)

(la proxima vez firma, aunque sea con un nombre inventado, pues no me gusta dirigirme a las personas sin saber como llamarles ;) gracias)

Julián.

Nuel dijo...

Conozco a muchas "Ester", las suelo ver sentadas a mi izquierda, compungidas, fastidiadas, y aunque en el terreno personal no hay cosa que más me joda, que joder a una persona que está pasando por todo ello y no dar por el culo -literalmente hablando- al cabrón que no tiene los cojones de ser, no hombre, sino persona, debo reconocer que siempre he sentido gran satisfacción, al recibir la sentencia en un asunto de estos, pues nunca perdí ninguno. Siempre me contratan ellos y siempre ganan.
Cada vez les cobro más, pero tengos vicios caros. Sigo siendo una puta.

Me gusta el post, por cierto, soy de los que vota en las encuestas.

July dijo...

Hola, y gracias Nuel.

Votas en las encuestas??? Gracias, me alegra saber que hay quien vota!!! aunque seguramente tu seras de los que responde todo lo malo.... :P
jajajaj, es broma por supuesto.

Un abrazo.

Lorenita. dijo...

Me encanta este post... y ahora me vas a permitir expresarme, es un tema extremadamente delicado del cual quiero dar mi opinión.
El maltrato me parece horrible, innecesario, cobarde, desvergonzado, ridículo. Una mujer no se merece ser golpeada y menos por un hombre, puesto que precisamente una mujer fue la q le dio la oportunidad de vivir, por eso y solo por eso. Las personas se unen en pareja por la convicción de que estando junto a la persona que aman su vida será mejor, y por lo tanto, esa unión aportará positivamente a su felicidad integral. Cuando esa condición fundamental no se da, porque su pareja resulta un energúmeno, no existe excusa para quedarse a su lado.
Ellas, tal vez perdonan por temor, miedo a una supuesta soledad, a luchar sola por un futuro económico, a las represalias y... paro de contar; sin considerar que el maltrato físico, que afecta a su cuerpo y alma, hace indigna a la persona, golpea su autoestima y violenta uno de los derechos más sagrados del ser humano: el libre albedrío.

Esto es repugnante...

Un bexito Xiisty... :)